Cáncer de pulmón y su relación con la contaminación del aire

La contaminación del aire es cancerígena para el ser humano

La Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC), que forma parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS), confirmó que la contaminación del aire es cancerígena para el ser humano, por contener la presencia de monóxido de carbono, dióxido de nitrógeno o dióxido de azufre, provocando 223.000 muertes en el 2010 por cáncer de pulmón y aumentando el riesgo de padecer otros tipos de cáncer, como el de vejiga.

La exposición a niveles de partículas de carbono de 2-6 μg/m3 durante toda la vida podría relacionarse con un aumento del 50% del riesgo de padecer cáncer de pulmón.

Asimismo, se conoce que el tabaco es una de las principales causas de cáncer de pulmón y le siguen el cáncer de esófago, laringe, boca, garganta, riñón, vejiga, páncreas, estómago y cuello del útero. Por tanto, una medida para reducir los daños, es abandonar el tabaco, ya que un 22% de muertes por tumores malignos está asociado al consumo del mismo.  

Por otro lado, la American Cancer Society indica que hay otros factores ambientales que aumentan el riesgo de padecer algún tipo de cáncer a parte del tabaco, como lo son el benceno, que es un gas que podemos encontrar en la gasolina, en el petróleo y en el humo del tabaco e incendios forestales; el radón que es un gas que se encuentra en bajas proporciones en el aire, lagos y ríos; el diésel, el cual es un combustible empleado en autobuses, trenes e industrias, éste contiene óxido nítrico, óxido de azufre y monóxido de carbono; y el MTBE que es un líquido inflamable de la gasolina.